Japón
Cuenta la leyenda que Amaterasu, la diosa del sol, lloró desde los cielos y sus lágrimas cayeron en el mar para formar el archipiélago nipón.
Japón es un país abrumador, lleno de armoniosos contrastes, donde los rascacielos y las luces de neón conviven con jardines, bosques y volcanes de una belleza apabullante.
Tokio es la ciudad donde conviven en armonía la modernidad y la cultura tradicional. Visitaremos el Palacio Imperial y templos milenarios como el de Asakusa Kannon, donde se encuentra el distrito de geishas más antiguo de la capital. Pasearemos por Omestando, conocido como los Campos Elíseos de Tokio. Aquí y en Ginza se encuentran las boutiques más exclusivas, y es más que probable que de camino al yoyogui Park nos encontremos con tribus urbanas que se reúnen para hacer “cosplay”.
“Los Alpes japoneses” constituyen una cadena montañosa donde se esconden aldeas históricas como la de Shirakawago, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con sus peculiares granjas. Sin dejar las montañas, no perderemos por los mercados matutinos de Takayama, donde llevan más de 200 años vendiendo flores, arroz, frutas y verduras.
Siguiendo la costa del mar hasta Kanazawa, es el mejor lugar para penetrar en el Japón de la época feudal, con su castillo y sus calles flanqueadas por casas señoriales. Una ciudad de lo más exótica, famosa por la cerámica, los lacados y sobre todo los Kimonos de seda Kaga – Yuzen.
Será en Kioto, la capital cultural de Japón, donde nos probaremos uno de estos maravillosos trajes tradicionales y asistir en la ceremonia del té, para aprender con un maestro de todos sus secretos. La ciudad alberga más de 2.000 templos y pagodas y la mejor forma de recorrerla es en bicicleta, con parada obligatoria en Nishiki Market “la cocina de Kioto”
Siguiendo la costa del mar hasta Kanazawa, es el mejor lugar para penetrar en el Japón de la época feudal, con su castillo y sus calles flanqueadas por casas señoriales. Una ciudad de lo más exótica, famosa por la cerámica, los lacados y sobre todo los Kimonos de seda Kaga – Yuzen.
Será en Kioto, la capital cultural de Japón, donde nos probaremos uno de estos maravillosos trajes tradicionales y asistir en la ceremonia del té, para aprender con un maestro de todos sus secretos.
La ciudad alberga más de 2.000 templos y pagodas y la mejor forma de recorrerla es en bicicleta, con parada obligatoria en Nishiki Market “la cocina de Kioto”