Sudán
El paisaje apenas ha cambiado desde hace miles de años cuando el legendario reino de Nubia se asentaba en el desierto de Sudán. Tan inescrutable entonces como ahora, sus arenas esconden secretos que la arqueología todavía no ha desenterrado. Este es el viaje a través de la historia y el tiempo hacia la Antigüedad.
El desierto se alarga hasta un horizonte infinito y nos acoge bajo la pureza del cielo africano, a los pies del Jebel Barkal la montaña sagrada donde residieron los reyes de Napata. Allí construyeron pirámides, palacios y templos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco al igual que las ciudades históricas de Meore Naga y Mussa Warat.
Iremos en busca de ciudades perdidas siguiendo las huellas de los primeros exploradores occidentales. Las vistas a las pirámides que construidas bajo el mandato de los faraones negros, son más numerosas en territorio sudanés que en el vecino Egipto.
El Nilo nos acompañará durante buena parte del camino, porque es en Jartum donde se juntan las aguas del Nilo Blanco y el Nilo Azul. No sin razón el afable pueblo sudanés siente verdadero amor y veneración por este oasis prodigioso.